PROTOCOLO DE ACCIÓN EN CASOS DE DESREGULACIÓN CONDUCTUAL Y EMOCIONAL DE ESTUDIANTES EN EL ÁMBITO ESCOLAR

El presente documento, tiene como objetivo orientar a los docentes y a la comunidad educativa frente a situaciones de desregulación conductual y emocional donde los estudiantes y el entorno educativo se vean afectados directa o indirectamente tanto
dentro como fuera de sala.
Se entiende por desregulación como una “Reacción motora y emocional a uno o varios estímulos o situaciones desencadenantes, en donde el niño/a, adolescente o joven (NNAJ) no logrará comprender su estado emocional ni logrará expresar sus emociones o sensaciones, presentando dificultades más allá de los esperado a su edad o desarrollo evolutivo para autorregularse y volver a un estado de calma y/o no logran desaparecer después de un intento de intervención del educador/a utilizado con éxito en otros casos; percibiendo externamente por más de un observador como una situación de “descontrol” (Construcción colectiva mesa regional Autismo, mayo 2019).

Características de los/as profesionales que liderarán el manejo de la desregulación emocional y conductual en establecimientos:
Dentro del proceso de desregulación conductual y emocional existirán agentes que brinden una red de protección tanto al estudiante como a la comunidad educativa. Dichos funcionarios cumplirán un rol fundamental tanto para resguardar, monitorear, reparar y brindar a la comunidad una solución efectiva evitando riesgos de agresión física y psicológica. Habiendo mencionado lo anterior, se establecen los siguientes roles:

● Encargado/a:
Persona a cargo de la situación, quien sirva de mediador y acompañante directo del estudiante durante todo el proceso. Esta persona, tendrá un vínculo previo de confianza con el/a alumno/a para así facilitar la cooperación y adherencia al procedimiento.
El/la encargado/a debe manejar la situación con tono de voz pasivo, bajo y cariñoso.
No demostrar enojo, ansiedad o miedo, al contrario, tranquilidad, procurando no alterar más la situación. Si no logra manejar la situación desde el ámbito personal, es importante pensar en hacer un cambio de encargado/a, lo cual puede ser temporal, mientras se le capacita, o definitivo.
La encargada podrá sacar al estudiante y acompañar al estudiante a sala de contención o lugar seguro para él y otros estudiantes.

● Acompañante interno:
Es el adulto de la comunidad educativa que permanecerá en el lugar del evento junto al estudiante y el encargado, pero a una distancia mayor, sin intervenir directamente en la situación. El/la acompañante interno permanecerá mayormente en silencio, siempre alerta, y de frente al estudiante con una actitud de resguardo y comprensión.
● Acompañante externo
Es el adulto funcionario del establecimiento que permanecerá fuera de la sala o lugar en donde ocurra la situación, esta persona será la encargada de coordinar la información y dar aviso al resto del personal según corresponda (llamar por teléfono, informar a directivos, otros).

• Docente a cargo:
Cuando suceda una desregulación dentro del aula, es el docente quien cumplirá la función de mediar la situación conversando y aclarando lo sucedido con el o los estudiantes involucrados con finalidad de tranquilizar al grupo curso (Etapa previa).
En el caso de que haberse tomado las medidas anteriores y aún así estas no logren dar solución al problema, el docente podrá pedir apoyo, enviando a un alumno del aula a buscar a uno de los encargados anteriormente señalados.
Sí por otra parte el docente también se encuentra afectado por la situación, otro funcionario podrá apoyar al docente hasta que este se pueda volver a incorporar.

PROFESIONAL DEL ESTABLECIMIENTO Y SU ROL
1. Encargado(s): Haislynn Aguilera y Gabriela Carroza (dependiendo del horario y de disponibilidad de cada una, será quien tome el rol primero, entendiendo que esto debe ser informado en el momento a los demás intervinientes para control de la
situación).
2. Acompañamiento Interno: Mario Aliaga (facultad de intervenir cuando encargadas soliciten apoyo o bien cuando no se encuentren en el establecimiento)
3. Acompañamiento Externo: Elisa Vásquez, Claudio López o Roberto Valdivia (dependiendo del horario y de disponibilidad de cada uno, será quien tome el rol primero, entendiendo que esto debe ser informado en el momento a los demás intervinientes para control de la situación).
4. Docente a cargo: Dependerá de la asignatura y horario en el que se encuentre el estudiante con DEC.
5. Psicólogo: Encargado de revisar la bitácora de desregulación emocional y conductual (DEC), la cual se encontrará en oficinas de asistentes y brindar apoyo al estudiante o familia según lo descrito en la bitácora, lo solicitado por equipo directivo y docente.
*Cabe señalar que la comisión encargada de entregar y resguardar el bienestar de la comunidad educativa puede sufrir modificaciones dependiendo de cada situación en particular, es por esto que, entendiendo las diversas necesidades de los estudiantes es importante contar con el personal idóneo para poder abordar las distintas desregulaciones que puedan existir.

PREVENCIÓN
A pesar de que exista un protocolo para poder actuar frente a diversas situaciones de desregulación, siempre es importante poder brindar espacios y recursos en donde las comisiones a cargo de las desregulaciones emocionales y conductuales puedan abordar e identificar cuándo puede existir una desregulación. Por lo mencionado anteriormente, es importante identificar lo siguiente:
Reconocer señales previas y actuar de acuerdo con ellas 

Se recomienda reconocer, en los casos que esto es posible, las señales iniciales de un/a NNAJ, previas a que se desencadene una desregulación, siempre tomando en cuenta y considerando que dentro de la comunidad educativa trabajamos con estudiantes con Necesidades educativas especiales “NEE” (mayoritariamente estudiantes que suelen parecer tendientes a la inflexibilidad e invarianza, así como a presentar hipersensibilidades
a nivel sensorial, acompañados de estados de ansiedad frecuente) y socioafectivas.
Por otra parte, es de suma importancia que el equipo que se encuentre a cargo de la desregulación pueda tomar las siguientes medidas para gestionar la prevención de esta.
A) Reconocer los elementos del entorno que habitualmente preceden a la desregulación emocional y conductual
B) Redirigir momentáneamente al estudiante hacia otro foco de atención, Facilitarles la comunicación, ayudando a que se exprese de una manera diferente a la desregulación emocional y conductual.
C) Otorgarle, cuando sea pertinente, a algunos estudiantes para los cuales existe información previa de riesgo de desregulación emocional y conductual, tiempos de descanso y utilizar refuerzo conductual positivo frente a conductas aprendidas con apoyos iniciales, que son adaptativas y alternativas a la desregulación emocional y conductual.
D) Diseñar con anterioridad reglas de aula.

INTERVENCIÓN, SEGÚN CASOS E INTENSIDAD.
Lo primero que se debe realizar es registrar la descripción de conductas observables de desregulación emocional; información relevante sobre momentos previos y posteriores a la desregulación; estímulos internos (recuerdos, emociones, estados de ánimo) y externos desencadenantes, agravantes o atenuantes.
Etapas de desregulación
Para un trabajo efectivo de parte de los docentes a cargo del estudiante que presenta la desregulación es crucial que se puedan identificar las etapas de la desregulación emocional o conductual para poder abordarla de manera óptima y tener resultados positivos.

Etapa inicial: se entiende por etapa inicial el haber intentado previamente manejar la situación sin haber tenido resultados positivos y sin que se visualice riesgo para sí mismo o terceros.
Algunas de las acciones que se pueden realizar para abordar de manera inmediata la desregulación emocional y/o conductual del estudiante son las siguientes:
A) Cambiar la actividad.
B) Instar al diálogo preferentemente, conversando sobre los intereses del estudiante.
C) Intentar llegar a algún acuerdo con el estudiante que involucre brindarle el apoyo requerido en base a sus necesidades.
D) Etapa de aumento de desregulación emocional y conductual
En esta etapa hay ausencia de autocontrol por parte del estudiante y se presenta un riesgo importante para su integridad física y la de otros, es aquí cuando comienza la etapa de aumento de desregulación.
• Se solicita que el estudiante no salga en ningún momento de la sala de clases, sin aviso previo a uno o más miembros del equipo a cargo.
• Se solicita al docente que registre en el libro de clases “observaciones generales” cuando realice algunas o todas las acciones previamente señaladas.
Etapa de aumento de la desregulación emocional y conductual, con ausencia de autocontroles inhibitorios cognitivos y riesgo para sí mismo/a o a terceros.
Si el estudiante no responde a comandos de voz, ni a mirada o intervenciones de terceros, al mismo tiempo aumenta la agitación motora sin lograr conectar con su entorno de manera adecuada. Se sugiere “acompañar” y no interferir en su proceso de manera invasiva, con acciones como ofrecer soluciones, o pidiéndole que efectúe algún ejercicio, pues durante esta etapa de una desregulación el/la estudiante no está consiguiendo conectar con su entorno de manera esperable. las posibles soluciones tomando en cuenta lo mencionado anteriormente podrían ser:
– Darle la posibilidad de ir a un lugar que le ofrezca calma o regulación sensorio motriz (por ejemplo, dirigirse a la sala de contención emocional y conductual).
– Permitir, cuando la intensidad vaya cediendo, la expresión de lo que le sucede o de cómo se siente, con una persona que represente algún vínculo para él/ella, en un espacio diferente al aula común, a través de conversación, dibujos u otra actividad que para el/la alumno/a sea cómoda
− Conceder un tiempo de descanso cuando la desregulación haya cedido.
– Si Pasado 30 minutos el estudiante no logra autorregular su comportamiento o conducta o ser regulado emocionalmente por equipo encargado, se solicitará a acompañante externo informar a apoderado/a para que asista al establecimiento con urgencia y apoye al estudiante o bien lo resguarde y contenga.

Características requeridas del ambiente en esta etapa de desregulación emocional y conductual:
– Resguardar llevar al estudiante a un lugar seguro (sala de contención).
– Evitar trasladarlo a lugares con ventanales en techos o ventanas sin cortinas.
– Retirar elementos peligrosos que estén al alcance del estudiante: tijeras, cuchillos cartoneros, piedras, palos, otros.
– Reducir estímulos que provoquen inquietud, por ejemplo: luz, ruidos.
– Evitar aglomeraciones de personas que observan, sean estos niños/as o adultos.

INTERVENCIÓN EN LA REPARACIÓN, POSTERIOR A UNA CRISIS DE DESREGULACIÓN EMOCIONAL Y CONDUCTUAL EN EL ÁMBITO EDUCATIVO.
Esta etapa debe estar a cargo de las/os profesionales especialistas capacitados. (como por ejemplo el equipo multidisciplinar.)
– Tras el episodio, es importante:
– Demostrar afecto y compresión.
– Establecer acuerdos con el/la estudiante
– En el caso de que el estudiante haya cometido destrozos u ofensas dentro de la comunidad educativa, debe responsabilizarse de los hechos, ofreciendo las disculpas pertinentes, ordenando el espacio y reponiendo el destrozo (en el caso que hubiere).
Se debe incluir dentro del ámbito de reparación, a los compañeros de curso, al profesor o a cualquier persona vinculada con los hechos. No sólo el alumno/a que se desregula necesita apoyo y ayuda, su entorno, quienes se transforman en espectadores silenciosos de estas situaciones, también requiere contención y reparación.
Finalmente, cabe señalar que posterior a la etapa de aumento de desregulación y a la reparación de la misma situación, se debe registrar tanto la desregulación como los acuerdos estipulados, para así tener un respaldo de lo sucedido y de lo realizado para abordar la situación. Lo anterior se debe realizar en el ANEXO 1 “Bitácora de desregulación emocional y conductual (DEC)” lo cual estará a cargo de acompañante interno o externo, esto dependerá de la función que esté realizando en ese momento el acompañante.