“PROMOCION, INCLUSION, ATENCIÓN INTEGRAL, Y PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DE PÁRVULOS Y ESTUDIANTES CON TRASTORNO DE ESPECTRO AUTISTA”.

 

Plan de Implementación de la Ley TEA

Conceptualizaciones:
En el marco de la ley 21.545, se define el trastorno del espectro autista (TEA) como una condición del neurodesarrollo caracterizada por dificultades evolutivas en el ámbito de la comunicación social, acompañadas de intereses restrictivos y/o comportamientos repetitivos. Esta condición se manifiesta de manera única en cada individuo, dependiendo de la etapa de su desarrollo. El término «trastorno del espectro autista» se refiere al conjunto de manifestaciones que afectan el funcionamiento diario y generan necesidades de apoyo por parte del entorno. Adicionalmente, desde una perspectiva social, el autismo se reconoce como una forma única de ser persona, determinada por un neurodesarrollo diferente. En este sentido, es responsabilidad de la sociedad eliminar las barreras que puedan obstaculizar el desarrollo, la participación y el logro de una vida plena para las personas con autismo.

Principios de Implementación:
Según lo establecido en la ley,se deben cumplir ocho principios fundamentales (trato digno, autonomía progresiva, perspectiva de género, intersectorialdad, participación y diálogo social, neurodiversidad, detección temprana y seguimiento continuo.), estos principios son comprendidos de la siguiente forma en nuestro colegio:

Trato Digno:
Nuestro colegio reconoce como un elemento esencial el trato digno a los estudiantes que presenten una condición del espectro autista, este principio es fundamental en cualquier sociedad que aspire a la inclusión y la igualdad. Reconocer la dignidad inherente de cada individuo, independientemente de sus diferencias, es esencial para fomentar un entorno en el que todas las personas puedan desarrollarse plenamente y alcanzar su máximo potencial. Este principio implica respetar la autonomía, la individualidad y los derechos de las personas con autismo en todas las interacciones y ámbitos de la vida. Se trata de garantizar que se les brinde el mismo trato justo y equitativo que a cualquier otro miembro de la sociedad,
sin discriminación ni estigmatización. El trato digno hacia las personas con autismo implica también el reconocimiento y la valoración de sus habilidades, intereses y contribuciones únicas. Significa ofrecerles el apoyo necesario para que puedan participar activamente en la comunidad, acceder a oportunidades educativas, laborales, y disfrutar de una vida plena y satisfactoria.

Autonomía Progresiva:
El principio de autonomía progresiva, para las personas con autismo, es un enfoque que reconoce y respeta su capacidad de tomar decisiones y controlar sus propias vidas,mientras se les proporciona el apoyo necesario para desarrollar y fortalecer sus habilidades de manera gradual. Este enfoque reconoce que la autonomía es un proceso que se desarrolla con el tiempo y que varía según las necesidades individuales de cada persona con autismo. Implica ofrecer oportunidades para que tomen decisiones de forma independiente, en áreas que sean apropiadas para su nivel de desarrollo, al tiempo que se les brinda el respaldo y la orientación necesaria, para enfrentar nuevos desafíos. La autonomía progresiva reconoce y respeta los intereses, preferencias y capacidades únicas de cada individuo con autismo, permitiéndoles participar activamente en la toma de decisiones que afecten sus vidas. Esto puede incluir decisiones relacionadas con la educación, el empleo, la vida social y la atención médica, entre otros aspectos. Al fomentar la autonomía progresiva, se promueve la autoconfianza, la autoestima y el sentido de identidad de las personas con autismo, así como su inclusión plena en la sociedad. Además, este enfoque contribuye a empoderar a las personas con autismo para que puedan alcanzar su máximo potencial y vivir una vida autónoma y satisfactoria.

Perspectiva de Género:
La aplicación de una perspectiva de género en el contexto escolar, para personas con autismo, es esencial para garantizar una educación inclusiva y equitativa que responda a las necesidades individuales y particulares de cada estudiante. En primer lugar, es importante reconocer que las experiencias y desafíos de género, pueden manifestarse de manera única en niños y niñas con autismo dentro del entorno escolar. Las expectativas sociales relacionadas con el género, pueden influir en la forma en que los estudiantes con autismo son percibidos, tratados y apoyados en el aula, como en el ambiente escolar en general. Desde una perspectiva de género, es fundamental promover un ambiente escolar inclusivo y seguro que respete la diversidad de género y fomente la expresión auténtica de la identidad de cada estudiante con autismo. Esto implica ofrecer oportunidades equitativas de participación y aprendizaje, así como abordar cualquier forma de discriminación, acoso o exclusión basada en el género. Además, una perspectiva de género en el contexto escolar, para personas con autismo, requiere la implementación de estrategias y recursos educativos que sean sensibles al género y que aborden las necesidades específicas de cada estudiante. Esto puede incluir la capacitación del personal educativo en cuanto a la comprensión de las intersecciones entre el género y el autismo, así como el desarrollo de programas de apoyo y recursos que promuevan la igualdad de oportunidades y el éxito académico de todos los estudiantes, independientemente de su género. En resumen, adoptar una perspectiva de género en el contexto escolar, para personas con autismo, es fundamental para garantizar una educación inclusiva y de calidad que reconozca y respete la diversidad de género y promueva el pleno desarrollo y bienestar de todos los estudiantes.

Intersectorialidad:
El principio de intersectorialidad en el contexto escolar para personas con autismo, implica la colaboración y coordinación entre diferentes sectores, como la educación, la salud, los servicios sociales y la comunidad en general, para garantizar un enfoque integral y holístico en el apoyo de estos estudiantes. En primer lugar, la intersectorialidad reconoce que las necesidades de las personas con autismo, son multifacéticas y pueden requerir intervenciones y servicios que abarquen diferentes áreas de su vida. En el contexto escolar, esto significa que es fundamental establecer mecanismos de colaboración entre los profesionales de la educación, los especialistas en autismo, los profesionales de la salud mental y otros actores relevantes, para identificar y abordar de manera efectiva las necesidades educativas, sociales, emocionales y de salud. Además, la intersectorialidad implica la creación de sistemas y protocolos de trabajo en equipo que faciliten la comunicación y la coordinación entre los diferentes sectores y profesionales involucrados en el cuidado y el apoyo a los estudiantes con autismo. Esto puede incluir reuniones periódicas de coordinación, intercambio de información y recursos, y la implementación de planes de acción conjuntos para garantizar la atención integral de los estudiantes. Asimismo, la intersectorialidad también reconoce la importancia de involucrar a las familias, las organizaciones de la sociedad civil y otros miembros de la comunidad en el diseño e implementación de programas y servicios dirigidos a personas con autismo en el contexto escolar. Esto puede contribuir a fortalecer los vínculos entre la escuela y la comunidad, así como a promover un entorno de apoyo y comprensión para los estudiantes con autismo y sus familias. En resumen, el principio de intersectorialidad en el contexto escolar, para personas con autismo, es fundamental para garantizar una atención integral y coordinada que responda de manera efectiva a las necesidades individuales y particulares de estos estudiantes, promoviendo su pleno desarrollo y bienestar en el entorno educativo y más allá.

Participación y Diálogo Social:
El principio de participación y diálogo social en el contexto escolar para personas con autismo es fundamental para asegurar un ambiente inclusivo y que responda verdaderamente a las necesidades y aspiraciones de los estudiantes con autismo. En primer lugar, la participación implica involucrar activamente a los estudiantes con autismo, en la toma de decisiones que afecten sus vidas dentro del entorno escolar. Esto significa proporcionarles oportunidades para expresar sus opiniones, intereses y preocupaciones, así como para contribuir al diseño y la implementación de programas educativos y actividades extracurriculares. Además, la participación también implica la inclusión de las familias de los estudiantes con autismo en el proceso de aprendizaje, reconociendo su papel crucial como socios en la educación de sus hijos. Esto puede implicar la creación de espacios y mecanismos para que las familias participen activamente en la planificación y evaluación de los programas educativos, así como en la toma de decisiones relacionadas con el bienestar y el desarrollo de sus hijos. El diálogo social, por otro lado, implica fomentar un ambiente de respeto mutuo, comprensión y colaboración entre todos los miembros de la comunidad escolar, incluidos los estudiantes, el personal educativo, las familias y otros actores relevantes. Esto implica promover una cultura de inclusión y aceptación, donde se valoren y respeten las diferencias individuales y se celebre la diversidad. La participación y el diálogo social en el contexto escolar para personas con autismo, no solo contribuyen a crear un ambiente más inclusivo y enriquecedor para todos los estudiantes, sino que también, promueven un sentido de pertenencia y empoderamiento entre los alumnos con autismo. Al garantizar que sus voces sean escuchadas y que sus necesidades sean tenidas en cuenta, se les brinda la oportunidad de desarrollar una mayor autoestima, confianza y habilidades de autodefensa, lo que les prepara para enfrentar los desafíos de la vida, fuera del entorno escolar.

Neurodiversidad:
El principio de neurodiversidad en el contexto escolar para personas con autismo, promueve la idea de que la variabilidad neurobiológica es una parte natural e inherente de la condición humana. Reconoce y valora la diversidad de experiencias, habilidades y formas de pensar de las personas con autismo, así como la contribución única que pueden ofrecer a la sociedad y al entorno educativo. Desde esta perspectiva, se fomenta un enfoque educativo que celebra las diferencias individuales y que reconoce el autismo como una forma legítima de diversidad neurológica, en lugar de una condición que debe ser corregida o curada. Se promueve el respeto, la aceptación y la inclusión de los estudiantes con autismo en todos los aspectos de la vida escolar, desde el aula hasta los espacios recreativos y sociales. El enfoque de neurodiversidad en el contexto escolar para personas con autismo implica adaptar las prácticas educativas para satisfacer las necesidades individuales de cada estudiante, reconociendo y capitalizando sus fortalezas y habilidades únicas. Se fomenta un ambiente inclusivo y accesible que permite a los estudiantes con autismo participar plenamente en el aprendizaje y en la vida escolar, mientras se les ofrece el apoyo necesario para enfrentar los desafíos que puedan surgir. Además, se promueve la sensibilización y la educación sobre el autismo entre los estudiantes, el personal educativo y la comunidad en general, con el objetivo de reducir el estigma y la discriminación y fomentar una mayor comprensión y empatía.

Detección Temprana y Seguimiento Continuo:
El principio de detección temprana y seguimiento continuo en el contexto escolar para personas con autismo es fundamental para garantizar una intervención temprana y efectiva que maximice el potencial de cada estudiante y promueva su desarrollo integral. En primer lugar, la detección temprana implica la identificación precoz de posibles signos de autismo en los estudiantes, lo que permite iniciar intervenciones y apoyos adaptados a sus necesidades específicas, lo antes posible. Esto puede implicar la observación cuidadosa de comportamientos y habilidades en el aula, así como la colaboración con los padres y profesionales de la salud para recopilar información relevante sobre el desarrollo del estudiante. Una vez identificado un estudiante con autismo, es crucial establecer un seguimiento continuo de su progreso y necesidades a lo largo del tiempo. Esto implica monitorear de manera regular su desarrollo académico, social, emocional y conductual, y ajustar las estrategias y apoyos educativos según sea necesario para asegurar su éxito y bienestar en el entorno escolar. El seguimiento continuo también implica la colaboración estrecha entre el personal de la comunidad educativa, los padres y otros profesionales de la salud y servicios sociales involucrados en el cuidado del estudiante con autismo. Esto puede incluir reuniones periódicas, para revisar el progreso del estudiante, compartir información y coordinar la planificación y la implementación de intervenciones y apoyos. Además, es importante proporcionar oportunidades para la capacitación y el desarrollo profesional del personal educativo en cuanto a la identificación, evaluación y apoyo de estudiantes con autismo, con el fin de mejorar la calidad y la efectividad de los servicios educativos ofrecidos.

En resumen, el principio de detección temprana y seguimiento continuo en el contexto escolar, para personas con autismo, es esencial para garantizar una intervención oportuna y personalizada que promueva su desarrollo y bienestar a lo largo de su trayectoria educativa.

Implementación de Acciones:
En el contexto de la implementación de la ley de autismo, las siguientes acciones se desarrollarán como parte de la estrategia de sensibilización y concientización de la presencia de estudiantes con condición del espectro autista dentro del establecimiento: Difusión: Orientación general a la comunidad educativas a través de la emisión de documentos con el fin de socializar la normativa, desafíos y deberes que mandata la ley. Sensibilización y Formación: Desarrollo de acciones de sensibilización y formación a docentes y asistentes de la educación, desde una perspectiva de Educación Inclusiva y de Derechos Humanos.

Gestión educativa y aprendizaje:

Acompañamiento a los equipos directivos y de gestión educativa, así como de las estrategias de flexibilización curricular y diversificación didáctica, desde un sentido amplio y trascendental del aprendizaje y la valoración de las diversas trayectorias educativa, con el fin de fortalecer las herramientas pedagógicas, con que cuentan las comunidades educativas para brindar acompañamiento, considerando su condición, cultura e identidad, en los distintos espacios educativos a lo largo de su ciclo vital.
Bienestar y Convivencia:

Disminución de las barreras en la convivencia que favorezcan un clima educativo armónico y de acogida a la totalidad de estudiantes, considerando un acompañamiento socioemocional a niños, niñas y adolescentes (NNA) autistas durante su trayectoria educativa.

Trabajo en Redes:

Articulación funcional y colaborativa entre los distintos organismos del Estado, con el objetivo social común de dar concreción a lo mandatado por la ley.

Cronograma de Actividades Previstas: